La edad de oro, la edad de los sueños, la edad de las fuerzas y el entusiasmo. La edad de la experiencia!
En estos tiempos, vemos a los jóvenes con rostros demacrados, con miradas de recelo, de temor y aún hasta de odio y con el reflejo del mal.
El pecado, quita el brillo de la juventud y ensucia el alma, convirtiendo a nuestros jóvenes en víctimas de la maldad. Sólo Dios puede alumbrar tu vida, sólo Él puede ayudarte. Si Él vive en ti, que en tu rostro se refleje la pureza de tu alma y que estás al lado de Jesús.
Él sí puede darte vida, joven de la iglesia, el mundo solamente está llamándote para destruirte! !Cuidado con el mal!
!AQUI TE QUEREMOS; AQUI TE QUIERE EL SEÑOR!
APÓSTOL ROLANDO GONZALEZ